
El
dióxido de carbono (CO2) es el más importante de
los gases menores, involucrado en un complejo ciclo global. Se libera desde el interior de la Tierra a través de fenómenos tectónicos,
vulcanismo y a través de la respiración, procesos de suelos, combustión de
compuestos con carbono y la evaporación oceánica.
Por otro lado es disuelto en los
océanos y consumido en procesos fotosintéticos. En la actualidad su
concentración ha llegado a tocar los 400 ppmv (partes por millón volumen), su
máximo histórico (esto fue en Mayo del 2013), producto de la acción humana:
quema de combustibles fósiles y materia orgánica en general y procesos
industriales como la fabricación de cemento. Todo esto contribuye al cambio
climático
El cambio
climático es la mayor amenaza ambiental del siglo XXI, con consecuencias
económicas, sociales y ambientales de gran magnitud. Todos sin excepción; los
ciudadanos, las empresas, las economías y la naturaleza en todo el mundo están
siendo afectadas.El problema del cambio climático es que en el último siglo el ritmo de estas variaciones se ha acelerado mucho, y va a seguir aumentando si no se toman medidas que lo controlen. El ritmo desbocado de esta modificación climática tendrá como consecuencia grandes alteraciones físicas, como la elevación del nivel del mar, enormes deterioros ambientales y serias amenazas para la humanidad, así como extensión de enfermedades, daños por acontecimientos climáticos violentos, pérdida de cosechas… etc
Al buscar la causa de esta aceleración
se encontró que existe una relación directa entre el calentamiento global y el
aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. El nivel de
emisiones de dióxido de carbono (CO2) ha aumentado un 31%;
el metano (CH4) se ha incrementado un 145% y el óxido
nitroso (N2O) un 15%. Se sabe que las concentraciones de
dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera en la actualidad superan
las alcanzadas en el último medio millón de años, y probablemente en los
últimos 20 millones de años. Además, la atmósfera está recibiendo otros gases
que no existían: Clorofluorcarbonados y compuestos perfluorados.

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En 2012 las emisiones
de gases de invernadero disminuyeron un 1,9% respecto al año anterior.
Después del descenso experimentado en 2012, las emisiones alcanzan un
incremento del 18,7% respecto a 1990, año base del Protocolo de Kioto. En el
periodo 2008-2012 España emitió una media de 24,5% de incremento frente al año
base, superando así el 15% asignado por el Protocolo de Kioto.
El descenso de las
emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2012 puede imputarse
en buena parte a la crisis económica, que supone para ese año una moderación
importante en el consumo de electricidad y en el uso del vehículo privado y en
el transporte de mercancías. Los altos precios del petróleo, la paralización de
la construcción, la caída en las ventas de automóviles, la disminución de la
demanda eléctrica y de gas natural, así como el aumento del paro son en gran
medida los responsables del descenso de las emisiones totales y de las
emisiones por habitante, que también se han visto reducidas de forma considerable,
pasando de un máximo de 9,8 toneladas de CO2-eq en 2005 a 7,3 toneladas de
CO2-eq en 2012.
¿Qué consecuencias tiene que aumenten las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera?
1.
La temperatura media
de la superficie terrestre se ha incrementado a lo largo del siglo XX en 0,6
ºC. En el siglo XXI se prevé que la temperatura global se incremente entre 1
y 5ºC.
2. En el Siglo XXI el nivel del mar subirá entre 9 y
88 cm, dependiendo de las emisiones consideradas.
3. Incremento de fenómenos de erosión y salinización en
áreas costeras.
4. Aumento y propagación de enfermedades infecciosas,
porque al subir las temperaturas permitirían multiplicarse, extenderse y
reproducirse a los agentes que las provocan.
5. Desplazamiento de las especies hacia altitudes
o latitudes más frías, buscando los climas a los que están habituados. Aquellas
especies que no sean capaces de adaptarse ni desplazarse se extinguirán.
6. Aumento en frecuencia e intensidad de los fenómenos
meteorológicos extremos.
Para lograr los éstos
recortes de emisiones se cuenta, desde hace años, con un amplio conjunto
de propuestas en el campo del ahorro energético, las energías renovables o
los estilos de vida y consumo. Muchas de estas ideas ya han sido probadas y han
demostrado su viabilidad y eficacia, pero no se aplican de forma generalizada.
Si bien existe el
acuerdo en que debemos detener el cambio climático, no existen muchas
iniciativas al respecto, aunque está claro que no estamos actuando con la
rapidez y decisión que un problema como el cambio climático requiere.
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| Manifestación protestando por el aumento mundial en las emisiones de CO2 |
¿Qué hacer?
¿Qué se puede hacer para mitigar el cambio climático y disminuir las posibles consecuencias?
Ø
Las empresas
eléctricas, responsables del 24% de la emisión de dióxido de carbono (CO2)
deben aumentar su eficiencia, utilizar los combustibles y procesos que emitan menos gases
efecto invernadero y aumentar la proporción de energías renovables.
Ø Las industrias consumidoras de energía, responsables
del 16% de emisiones de dióxido de carbono (CO2) deben optimizar sus
procesos para aumentar su eficiencia.
Ø Promover formas de transporte que consuman menos
energía por viajante como transporte público, carburantes menos
contaminantes…
Ø
Fomentar la
eficiencia energética de los edificios, y consumir más eficientemente la
energía en las oficinas y en el hogar.
Ø
Aumentar las
superficies vegetales que actúan como sumideros, es decir que absorben carbono,
evitar la deforestación y aumentar las repoblaciones, especialmente de especies
arbustivas.


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